lunes, 19 de julio de 2010

Leyendo a Juan Ramón Jimenez

Tuve que dejar a Vicente Aleixandre; no le veo sentido. Intenta rimar, o casar ideas que no tienen relación alguna. Me parece un alucinado, con un cacao mental de caballo.

Ahora estoy leyendo a Juan Ramón Jimenez, y este no le anda muy a la zaga al anteriormente mencionado Vicente Aleixandre, en cuanto al batiburrillo de ideas que sin ton ni son, intenta transcribir al papel.
A Juan Ramón Jimenez lo leí por primera vez en su obra "Platero y yo" y ese si es un libro con sensibilidad y sobre todo, comprensible; cosa que no puedo decir de los dos libro de poemas en prosa que le estoy leyendo en la actualidad.

Mi recomendación es que le leáis -sin falta-, "platero y yo"; y si seguís con la vena romántica, pasaros a -por ejemplo- Gustavo Adolfo Becquer, empezando por sus merecidamente famosas "Rimas".


Gustavo Adolfo Becquer

Alguna vez la encuentro por el mundo
y pasa junto a mí
y pasa sonriéndose y yo digo,
¿como puede reír?

Luego asoma a mi labio otra sonrisa,
máscara del dolor,
y entonces pienso: Acaso ella se ríe,
como me río yo

*

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